martes 20 de octubre de 2009

¡Oh, no!

Collins ya no toca la batería

Phil Collins no puede tocar la batería desde el pasado invierno. Según reconoce en una entrevista del periódico Hamburger Abendblatt la operación de espalda a la que se sometió le ha dejado insensibilizados los dedos de las manos. El músico no pierde la esperanza y no quiere dejar de usar el instrumento en sus discos, aunque quizás necesite contratar a algún músico para que le ayude.

EFE - 2009-10-20


Pues eso... bateristas del mundo, guardemos un minuto de silencio por esta horrible noticia... lo que más me jode es que nunca podré verle tocar en directo, aunque ya haga tiempo desde su última gira. En fín, una lástima. Ya le dedicaré otro post hecho y derecho. ^^ Ahora es cuando a uno le dan ganas de ser el hijo de este monstruo de la percusión y tener la oportunidad de quizás grabarle las baterías de los discos. ¡Sueños sueños son!. XD Dejo un espectacular vídeo de un concierto suyo en París (el cual tengo en DVD y es uno de los más valiosos que tengo) demostrando lo que vale junto a Chester Thompson y a Luis Conte. ¡Vaya pedazo de colaboraciones!. ¡AH!, y después de 6 años de tener este pedazo de concierto, acabo de darme cuenta justo ahora mismo que si os fijáis en el minuto 06:25 se le parte un cacho de la baqueta que sale volando. ^^ ¡Qué genio eres, Phil!, ¡cómo lo partes, nunca mejor dicho!.




¡No lo dejes, Collins!. Por cierto, a modo de anécdota... es zurdo :P. No es muy común encontrarte con bateristas zurdos. xD

sábado 17 de octubre de 2009

Hasta LUEGO, maestro.

Cuántas malas pasadas te puede jugar la vida. Joder, la última para mi ha sido esta mañana... me disponía a dar, después de un mes de retraso, mi primera clase de percusión cuando me informan de que este año no han inscrito a Antonio Calero como profesor de percusión... me he quedado realmente aturdido. ¿Cómo podía ser eso?, ¿qué coño estaba pasando?. Indignado y confuso me he marchado ipsofacto de allí... el lunes me borraré. Al llegar a casa lo primero que he hecho ha sido llamar a Antonio, para que me explicara qué cojones estaba ocurriendo... qué puñalada trapera le han dado, a él y a nosotros, sus discípulos. No sé qué malditas razones habrá tenido el ayuntamiento de TORRECOJONES para no darle la plaza, pero, en cualquier caso, se han lucido, una vez más. Se ve que le han dado la plaza a una gualtrapa que, por lo visto, apenas toca la batería... qué bien, ¿no?.
Por suerte hemos quedado en seguir viéndonos a base de clases particulares. No quiero dejar de dar clases con él. De ningún modo. Nunca aprenderé tanta percusión como con él.
Y es que, tío, insisto, eres un gran profesor y mejor persona todavía, por mucho que lo nieguen los mercenarios corruptos del ayuntamiento y de la escuela.
Torrecojones... sitio inhóspito donde el conservadurismo, la corrupción política y el antiecologismo se dan de la mano y se funden en una tenebrosa orgía que no vislumbra fín. Qué asco de pueblo, joder.
Don't worry, Antonio... todo irá bien, y algún día nos reiremos en sus caras y les daremos el mejor concierto que hayan podido ver en toda su vida.

Recuerden, recuerden el 5 de noviembre... conspiración, pólvora y traición. No veo la démora y siempre es la hora de evocarla sin dilación.

Eres, simplemente, el mejor, y me quedan millones de cosas todavía que aprender de ti, y las quiero aprender TODAS. Cuídate, tío.







miércoles 7 de octubre de 2009

Pagan justos por pecadores.

Me ha sorprendido gratamente que se haya publicado en la versión online del diario El Mundo este artículo. Todavía tiemblo. Cito textualmente:

"
Prohibida la percusión en El Retiro.

6 de octubre de 2009.- Supongo que todos alguna vez habéis pasado por el parque de El Retiro y puede que os hayáis unido a la fiesta de tambores que se celebra cada fin de semana en el estanque. Ahora, después de más de tres décadas de celebración, probablemente la última fiesta al aire libre gratuita que nos queda a los madrileños ha sido prohibida por Gallardón o por alguno de sus concejales de turno.

El círculo de tambores de El Retiro es un lugar de encuentro intercultural donde la música es la protagonista a través del ritmo. Cual fue mi sorpresa cuando este fin de semana me acerqué por allí y me encontré que los alrededores del estanque estaban tomados por la policía municipal que, como instrumentos no 'percusivos', sino represores, se han encargado de que nadie pueda tocar.

Los presentes se desgañitaron a cantar y tocar palmas y decidieron convocar a todo el mundo que alguna vez haya disfrutado de esta fiesta (que somos muchos) a manifestarse todos los fines de semana hasta que Gallardón deje de molestar a un grupo de gente que disfruta del parque como el resto de los madrileños.

Como no cabía en mí de asombro, me acerqué a hablar con los policías, que ni siquiera sabían qué normativa era la que prohibía la percusión, sólo que era una antigua normativa que hasta el momento no se había aplicado. Pregunté también por la sanción y tampoco lo tenían muy claro: la retirada del instrumento y una multa que varía entre los 300 y 3000 euros.

Parece que el ayuntamiento necesita dinero para pagar todas las deudas contraidas con las corazonadas de turno. ¿Qué será lo que más le preocupa al equipo de gobierno del señor Gallardón: qué el evento sea gratuito, que fomente el mestizaje entre todas las razas que pueblan Madrid de una manera pacífica, o simplemente que el buen rollo impere después de que nos hayamos quedado sin corazonada? Espero que entre todos podamos devolverle la música a El Retiro, empezando por el ritmo. No nos olvidemos es el origen de todas las músicas."

(Fuente: GARCÍA AREÁN, L; www.elmundo.es)

Le deseo cien mil años sin música al malnacido bastardo que haya ordenado esta atrocidad. Ya podría el ayuntamiento de Madrid utilizar todo el dinero de la trama Gürtel para pagar todas las deudas en vez de sajarle esa barbaridad a gente que va a disfrutar de la percusión al Retiro... lamentable, pero estas barbaridades están a la orden del día, así que ya no provocan en mi el menor atisbo de sorpresa...

martes 6 de octubre de 2009

Ella no lo haría.

No. Ella nunca lo haría. Esa amiguita que todos tenemos y que se llama "música"...

Hoy he empezado el tercer curso de la carrera, que, por cierto, se avecina un año realmente matador y agotador... los horarios conspiran y tratan de desanimarnos y desmoralizarnos, pero no lo conseguirán. ¡Es que ni de coña!. Nos partiremos el espinazo de Sol a Sol, pero... ¡podremos!.
Sin embargo, ese no es el caso ni el propósito de esta entrada... este año ya me toca cursar el prácticum con los pequeñajos de Primaria... estoy a un paso de empezar a ganarme la vida con la música y con los críos, y, la verdad, es una expectativa realmente esperanzadora y alentadora.
Pero toca hacer examen de conciencia, reflexionar acerca de cómo voy a enseñar y a dirigir la música a los críos.
Para ello, lo mejor es remontarse a tiempos lejanos, a la tierna infancia, y recordar cómo me la enseñaron a mi... pues, sinceramente, durante los 6 años de Primaria la asignatura dejó siempre muchísimo que desear... la música era terríblemente maltratada. Recuerdo con especial aburrimiento la continua rutina de tortura que suponía el tocar un día sí y otro también la flauta, y cuando no era eso, empollarnos de memoria la vida de Beethoven, de Mozart o de Chopin. La música es un tesoro que está al alcance de todos y que no merece ser desperdiciada de tal forma. La música cura el alma, es capaz de cambiar sensaciones y estados de ánimo con tan sólo unos compases. No es ninguna novedad que en lo que al plano curricular se refiere, la música, y en general las artes, han pertenecido siempre a un segundo plano irrelevante y carente de importancia... se otorga 5 veces más importancia a las matemáticas, por ejemplo. No menosprecio a las matemáticas, ojo, pero nunca estaré para nada de acuerdo en que se le conceda tan poco crédito y trascendencia. Es dolorósamente injusto.
La asignatura de música necesita urgéntemente un lavado de imagen, una modernización, innovar, crear nuevas estrategias en las que los futuros profesores podamos apoyarnos para catapultar esta asignatura a lo más alto.
Lo mismo mi teoría es pura utopía e inviable, pero... coño, no pierdo nada de nada por intentar ponerla en práctica. Que no se diga que al menos no mostré interés por cambiar esto, en lugar de ser un "profesorucho" frustrado y negado cuyo principal y único objetivo se basa en matar el mes como buénamente puede para cobrar cuando acaba. Esa actitud hace que se me revuelvan las vísceras y las entrañas. Torturadores del alma, eso es lo que son.
Yo apuesto por un enfoque mucho más abierto. Enseñar música por y para los alumnos. Interacción y desarrollo de la relación profesor-alumno. Acercarse a ellos eliminando la figura de "general" que posee a veces el profesor dejando clara la jerarquía y la función de cada parte, tanto de alumno como de profesor. Desmitificar el arte (como sabiamente dice nuestro profesor D. Antonio Vallejo) para acercar la música al alumno y hacerle ver que está a su alcance y que puede disfrutar de ella cómo y cuándo quiera. Ir más allá y renovar los contenidos sin olvidar algunos puntos claves que se aplican hoy en día, es decir, seguir manteniendo la opción de tocar la flauta y aprender sobre música clásica pero sabiéndolo compaginar con muchas otras actividades posibles, como las relacionadas con la formación rítmica y la danza, la percusión elemental, el canto (en lo cual no soy nada ducho, pero bueno XD), expander y abrir la mente de los alumnos hacia estilos de música que hoy en día algunos dinosaurios conservadores y tradicionalistas consideran como "satánicos" o "propios del demonio". XD

Qué dulce paradoja es el hecho de que después de haber odiado durante toda mi vida esa asignatura, yo, que llegaba a simular dolorosas enfermedades para no asistir a esa clase, esté aquí, unos lustros más tarde, tratando de elaborarme una teoría por la cual pueda llegar a evitar que otros críos vuelvan a pasar por esa tortura de nuevo.

Bueno, quiero aprovechar para mencionar a un profesor que tuve en el primer año y otra vez en este (D. Joaquín Huéscar en la asignatura "la música como medio de globalización" y ahora en "formación vocal") y a quien le expuse en cierto modo un borrador acerca de esta visión que poco a poco, creo yo, va cobrando forma y que tuvo en cuenta y valoró positívamente. Gracias, colega. XD

Moraleja, moraleja... Con todo lo que la música puede llegar a hacer por ti... no la maltrates. :)

lunes 28 de septiembre de 2009

Londres. Diario de un viaje.

Londres: Día 1. Domingo 20/IX/09

A pesar de que estamos deseando caernos muertos en la cama, ha sido y con creces un grandísimo primer día.
En cuanto bajamos del coche ya en el aeropuerto, se respiraba un poco de tensión y nerviosismo por parte de Carlos y Rebeca, puesto que ha sido la primera vez que viajaban en avión, y también de ansias y alegría por poder tomarnos unas vacaciones al fín.
Bueno, el vuelo transcurrió sin ningún tipo de incidente y se me hizo rápido, ya que estuve de cháchara con Carlos durante las 2 horas, más o menos, que duró.
Fue bonito volver a notar la sensación de volver a pisar suelo británico, esta vez en el aeropuerto de Gatwick (la primera vez fue en Stansted). Hacía una temperatura realmente excelente, el cielo estaba un pelín encapotado y corría una ligera brisa muy agradable que no hacía que me arrepintiera de llevar manga corta.
Fue un poco difícil encontrar el autobús que nos llevaría a Victoria Station, pero, por suerte, nos encontramos con un grupo de españoles que también estaban un poco perdidos, y entre todos conseguimos apañárnoslas para dar finalmente con el dichoso autobús. El viaje hasta Londres (que duró una hora y veinte minutos, aproximadamente... sí, está lejos) fue realmente encantador, y no lo digo por un crío que también iba en el autobús y que se tiró graznando durante una hora del trayecto, no, sino por el honor que tuvimos al contemplar la zona rural de las afueras de Londres. Verde. Todo verde. Campos realmente cuidados y unas preciosas casas rurales que parecían pequeñas islas entre todas esas extensiones inmensas de naturaleza hicieron que se nos derritieras los ojos y, a mi por lo menos, decirme: "¡Cómo coño me gustaría vivir aquí!".
En Victoria fue todo un poco caótico también, pues encontrar un puesto donde vendieran la famosa Oyster Card de 7 días (que es algo así como un metrobús para viajar sin límite en metro y en autobús) no fue cosa de niños. Por cierto, la rentabilizamos... joder que si la rentabilizamos. 25 libras nos ha costado cada una. Pero eso, que entre Carlos y yo supimos defendernos con el inglés (con alguna que otra dificultad por el cansancio acumulado) y al final salimos airosos.
Comimos allí mismo... para que os hagáis una idea, Victoria Station es como el Príncipe Pío de aquí, y acto seguido cogimos el metro para ir a dejar las cosas en el albergue y descansar unos minutines, que vaya ritmo llevábamos. Sin embargo, cuando llegamos a la habitación (la cual no está nada mal, tiene consignas, más que armarios, para cada uno, algo de espacio, literas, baño propio también)... joder, eso parecía un alto horno más que una habitación, así que decidimos dar una vuelta por Hyde Park en lugar de descansar.
Siempre es bonito volver a pisar ese parque. Es una oda a la naturaleza y, seguramente, uno de los más bonitos parques metropolitanos del mundo... con sus interminables praderas, el río Serpentine, el Round Pond con sus cisnes, sus estatuas, la diversidad de etnias y de gente que allí se mezclan e interactuan como si fueran hermanos mientras juegan al crocket, lleno hasta la bandera de gente con sus perros, sus bicicletas (algunas realmentes pintorescas), etc, etc, etc... todo esto a las 3 de la tarde, hora local... aquí en España estaríamos durmiendo todos la siesta. xD
Bueno, después de patear Hyde Park, surgió la idea de acercarnos hasta Piccadilly Circus, para, entre otras cosas, frikear una vez más con las pantallas gigantes de publicidad que salen en la película V de Vendetta, con la estatua de Cupido y arrasar con las tiendas hechas por y para los guiris como nosotros. xD
After this, fuimos a la Trafalgar Square, que queda a 5 mínutos andando de Piccadilly, y desde donde se puede ver a lo lejos el Big Ben y el Parlamento. Carlos trató de hacerse una foto con las estatuas de leones que hay al pie del monumento dedicado al general Nelson, pero eran muy grandes y era difícil subir, todo sea dicho.
Ya desde Trafalgar fuimos hasta ver el Big Ben, a pesar del cansancio que llevábamos encima, porque, joder, estamos en Londres, ¡se nos tienen que caer los pies!. Tanto el Big Ben como el Parlmanento y la abadía de Westminster seguían tan majestuosos como los recordaba. Los vimos de pasada y nos dirigimos al metro, (circle line (amarilla) hasta Notting Hill Gate y de ahí la central line (roja) hasta Queensway) no sin antes jurarnos que volveríamos otro día para ver todo con más calma y tranquilidad. En el albergue nos zampamos unos suculentos filetes de pollo con patatas que estaban para chuparse los dedos. XD Y dimos por finiquitado un día que empezó a las 4 de la mañana en España y ha terminado a las 10 de la noche aquí, ¡en Londres!.


Londres: Día 2. Lunes 21/IX/09

El día empezó con una ducha rápida para desperezarnos y quitarnos las legañas para, así, afrontar este segundo día en la única megalópolis de Europa. La ducha, por cierto, es desquiciantemente pequeña, sacada de la granja de los pinypon o algo por el estilo. Hay que hacer malabares para ducharse en condiciones. xD Después bajamos a desayunar al salón del albergue. Qué pechá de tostadas, dios. xD

Hoy tocó deleitarse y maravillarse con los placeres que ofrece, por ejemplo, la Denmark Street, en Tottenham Court Road, con todas esas tiendas musicales llenas de guitarras, baterías, partituras... aghagh. Allí me compré un libro genial con 600 ritmos de batería, sólo digo eso. El día que los sepa tocar todos de arriba abajo... me sentiré orgulloso de mi. XD Bueno, después de gozarlo en la Denmark Street, nos encaminamos ya hacia el British Museum, atravesando, que nos pillaban de camino, los cucos Soho Square Gardens. Muy escondidos ellos, pero igualmente encantadores. ^^
La verdad es que el museo impone bastante, ¡es enorme!. Es impresionante. Una maravilla arquitectónica, y, además, el acceso es gratuito ¡desde 1753!, y menos mal, porque Londres no es barato, precísamente. De todas formas dejamos unas monedas en una hucha de donación que había a la entrada, por el detalle. ^^ Bueno, la colección que alberga es increíble, uno se pregunta cómo carajos se pueden llegar a reunir tantas reliquias históricas en un mismo sitio. Mmm... historia universal... I love it. Flipé, sobre todo, con el Libro de los Muertos en la cultura egipcia (que no es un libro como tal, son unos papiros sueltos que conforman un pequeño... cuadernillo xD), la sala dedicada a la época medieval, Grecia Clásica. Entramos más o menos a eso de las 10, y a la 1 y media nos dipusimos a comer allí mismo, que también tiene restaurante.
En cuanto terminamos de comer, vimos un par de cosas más y nos fuimos ya, que quedaban cosillas por hacer.
Obviamente, a la salida del museo te topas con otras miles de tiendas de souvenirs que hacen su agosto todo el año. Y nosotros picamos el anzuelo, claro, aprovechamos para comprar un par de chuminadas más y así nos las quitábamos de encima, aunque luego fuera un tostón cargar con ellas, pero bueno.
Después de terminas las compras, decidimos reposar en uno de los infinitos pubs estilo O'Neils que allí hay. Y, no se por qué, pero me sabe mejor una pinta de Guinness allí que aquí. Debe ser que la sirven con más... cómo decirlo... con más calma, haciendo bien las cosas, que esté en su punto, con mimo. XD ¡Aquí te la sirven deprisa y corriendo para enfundarse los bolsillos cuanto antes! Como anécdota decir que allí te dejan sacarte la bebida a la calle para que te la tomes al fresco. Se fían bastante de la gente. XD
Con las pilas cargadas cogimos el metro otra vez en Tottenham Court Road y nos dirigimos hacia... ¡London Bridge!
(Central line hasta Bank y de ahí correspondencia con la Northern line (negra) hasta London Bridge) Mucha gente (incluido yo hasta que lo vi) cree que el London Bridge es el puente importante, pero en realidad se llama Tower Bridge, el London Bridge es otro que hay por ahí. :P En fín, que una vez que lo tuvimos delante sufrimos la misma reacción que con el Big Ben, es decir, ¡nos quedamos fascinados por lo elegante y majestuoso que es! Es una de las estampas más emblemáticas de esta ciudad, y nadie, NADIE, que venga por aquí debería perdérsela. (Sí, yo me lo perdí la primera vez, ¿y qué? xD, por eso sé lo que digo y hago tanto hincapié en verlo xD). Ah, y al lado del Tower Bridge estaba también nada más y nada menos que la famosa Tower London, sin embargo, no pudimos pasar por 2 motivos: 1. Estaba cerrada xD, 2. Costaba bastante dinero, así que hicimos unas fotos en plan mal, pero fotos al fín y al cabo, desde fuera y seguimos.
Eran ya las 7 y media, así que optamos por coger el metro y volvernos para el albergue para cenar abundantemente y disponernos a descansar para afrontar un nuevo día. ^^


Londres: Día 3. Martes 22/IX/09

Bueno, bueno, bueno... ¡la de cosas que vimos hoy!. Empieza a hacer falta muy seriamente el ir sacando los pies ortopédicos del armario porque... puff, ¡vaya ritmo que llevamos! Pero aún así, cuando el día cunde y te hartas de ver cosas, siempre sacas fuerzas de donde haga falta para continuar y descubrir sitios y lugares que quedan en el tintero. Hoy, a pesar de que no terminamos demasiado tarde, no dejamos de andar, lo menos 5 ó 6 horas. El primer sitio que fuimos a visitar fue Abbey Road (St. John's Wood, Jubilee line (gris)), con el mítico paso de peatones donde los Beatles posaron para la portada de su primer LP, que grabaron en los Abbey Studios, inmediátamente al lado del famoso de peatones. Me hace gracia pensar el momento en que decidieron qué portada hacer, algo así como: "¿Qué hacemos de portada?; no sé, nos sacamos una foto en el paso de peatones cruzándolo y listo" XDD. Pero, la verdad, es realmente emocionante el pisar un sitio que, a pesar de que haya sido asfaltado desde entonces un millar de veces y lo hayan pisado millones de personas antes que nosotros, signifique tanto musicalmente. Naturalmente, no éramos los únicos guiris allí haciendo el ganso con el paso de peatones, no, había unos cuantos haciéndose también la mítica foto de recuerdo. ^^ Después de mil intentos de foto y conseguir la más decente posible, firmamos en el muro de los Abbey Studios, pero no por gamberrismo, ojo, sino porque todo el mundo que visita ese sitio lo hace, y claro, ¡no íbamos a ser menos! Fue difícil porque, claro, el muro estaba ya abarrotado de firmas, y encontrar un hueco costó lo suyo. xD
En fín... después de beatlenizarnos a saco nos dirigimos a Whitechapel (Hammersmith & City line (rosa), y otra, creo xD), el mítico barrio donde Jack el Destripador actuó haciéndole un apaño a varias prostitutos a finales del siglo XIX. Tenía muchas esperanzas de encontrar alguna atracción turístico o lugar emblemático donde se pudiera ver algo relacionado con él, pero... nada de nada. Es la zona de la ciudad donde más hindúes habitan, me da a mi, estaba todo lleno de puestecillos con artesanía hindú, prendas de ropa, etc. Estuvo curioso. ^^ Sin embargo, insisto en que esperaba encontrar algo relacionado con Jack the Ripper y que la decepción que sentí después de preguntarle a unos cuantos ingleses y que me contestaran que no, que no había nada, fue inmensa, pero bueno.
Una vez finiquitamos Whitechapel surgió la idea de acercarnos a ver la catedral de St. Paul, por lo que cogimos la línea rosa para hacer transbordo con la roja y llegar en un abrir y cerrar de ojos. (El metro de Londres es bastante decadente y cochambroso, es cierto, pero la puntualidad de los trenes es exquisita, y pasan muchos más que por aquí, lo cual se agradece). Bueno, antes de hincarle el diente a la catedral, decidimos zamparnos unos bocadillos en un bar muy cuco que hay en las inmediaciones de la catedral. Mmm... todavía recuerdo aquel bocadillo de pollo con ensalada y mayonesa... ¡Qué ico!. La catedral era inmensa y preciosa por fuera, pero por dentro... pues no lo sabemos, porque costaba el doloroso sablazo de 10 libras el entrar a verla... y dijimos... por aquí se va a Madrid, hermosos. xD
Bien, bien, bien... cerca de la catedral está el curioso Millenium Bridge, ese que se cargan en la sexta entrega de la saga de Harry Potter, y a mi me hacía ilusión cruzarlo y recrearme un poco, y como nos pillaba de paso para ir a visitar nuestro próximo sitio, pues eso, lo cruzamos, haciendo mil fotos, claro. ^^
Y tras andar unos 5 minutines después de cruzar el puente ya llegamos al Shakespeare's Globe Theatre, un antiquísimo corral de comedias que se conserva como él solo. Pero, para no variar... sí, costaba también lo suyo pasar a verlo... T_T una lástima, la verdad.
Tuvimos los santos bemoles de, a continuación, pegarnos la señora caminata desde el teatro hasta Westminster, nada más y nada menos, por la rivera del Támesis. Fue un paseo realmente agradable, ya que disfrutamos de unas hermosas vistas de la zona Norte de la ciudad desde la otra orilla del río. Corría también una brisilla bastante tranquila, las gaviotas sobrevolaban el río... fue genial. ^^ El paseazo nos llevó alrededor de... qué se yo, una hora y media, quizás. Por ahí debió andar... ¡pero valió la pena!.
Había un ambiente muy rico cuando llegamos finalmente a Westminster y nos encontramos, de repente, debajo del Londoneye, la gigantesca noria desde donde se puede disfrutar de las más increíbles vistas de la ciudad. Había, también, un pequeño parque justo al lado donde mimos, algún que otro músico, magos, etc, se trataban de sacar sus libras divirtiendo y entreteniendo a los turistas. Encantador también. ^^
Cuando estábamos cruzando el Westminster Bridge para ver detenídamente, como nos juramos hace 2 días, el Big Ben, el Parlamento y la abadía me di cuenta de que de alguna parte provenía. un sonido.. un sonido dulce, pero potente, muy inglés, muy característico de estas tierras también... ¡era un gaitero!. Ese tío se ganó y con creces la libra que le dejé de propina. Iba ataviado con indumentaria escocesa propia para la ocasión, y le daba a la atmósfera un toque de distinción muy, muy british. Me hice una foto con él... ya la colgaré en el tuenti también. :)
Fotos, fotos y más fotos... fotos para todos los gustos, desde aquí, desde allí, del Big Ben. xD ¡Quién sabe la de fotos que le hicimos!, pero lo mereció, of course. ^^ Y lo dicho, vimos ya con detenimiento toda la zona, e incluso un policía de allí, con su gorro puramente inglés accedió a hacerse una foto con nosotros a modo de recuerdo. No era un tío demasiado sonriente ni demasiado abierto, pero al menos tuvo la amabilidad de prestarse a hacer la foto, lo cual le agradecimos bastante. ^^
Y... después de un día de locos, ya nos volvimos al albergue... muertos, claro. xD De nuevo cena en abundancia ante el brutal cansancio y un ratito para escribir estas líneas antes de apagar la luz. ^^

Good night from London!.


Londres: Día 4. Miércoles 23/IX/09

El día empezó con un rutinario y adormilado desayuno de tostadas y zumos de naranja (sí, aún no probé el típico desayuno inglés con bacon, huevos, salchicha y habas, más que nada porque aquí, aunque el desayuno es gratis, pues no lo sirven).
Bueno, para empezar nos dirigimos hacia el Museo de Historia Nacional. El museo es precioso, tanto por fuera como por dentro, ¡con todos esos esqueletos de dinosaurios! me recreé en cuando era niño y me perdían los dinosaurios, y quería ser paleontólogo y tal y cual, me sabía todas las películas de en busca del valle encantado, los diálogos de jurassic park... en fín, frikerío a tope. ^^ Nos centramos, además, en las secciones de biología humana y también en la del reino animal. Muy bonito todo ^^ pero lo mismo que con el Museo Británico... son muchísimas cosas que ver, y, obviamente, en 3 ó 4 horas no da tiempo a verlo todo (con calma, al menos), pero quién sabe, ya habrá más tiempo la próxima vez. ^^
Al terminar en el museo fuimos a ver el siempre elegante y encantador Royal Albert Hall, que provoca que sueñe tanto despierto como dormido el que algún día se de la improbable e ínfima casualidad de que pueda tocar ahí... it's just a dreamer's dream, don't mind., Está situado al lado del museo, así que nos venía de perlas, y es obligatorio, al menos para mi, el verlo... un sitio con tanta historia musical... que no se ve todos los días... genial. ^^ El acceso al interior está, obviamente, prohibido... ya me gustaría a mi ver el escenario. xD
En fín, cogimos un autobús allí mismo en dirección a Notting Hill Gate para buscar un sitio y poder comer tranquilamente, que ya había dado la hora de comer como quien no quería la cosa, y los estómagos rugían como fieras. xD Y, de paso, nos dábamos una vuelta en esos míticos autobuses rojos de dos plantas... más monos ellos... ^^ Tuvimos la suerte de poder ocupar las plazas delanteras de la planta superior y ver bonitos planos de las calles londinenses desde un ángulo cojonudo. Comimos en un McDonald's de allí, y, tras esto, volvimos a coger un autobús que nos llevó hasta Hyde Park Corner, que hace esquina con Green Park, el cual lleva hasta Buckingham Palace. Fue bonito el ir por ese camino hasta Buckingham Palace... estaba lleno de hojas que iban cayendo de los árboles... Otoño londinense... pura delicia. Incluso en mitad de la ciudad se puede respirar naturaleza. ¡Qué envidia!.
El hecho de que el cielo estuviera un pelín encapotado le quitó... mm... cierto brillo al Palacio, ya que verlo resplandeciente mientras se baña en los rayos del Sol hace que sea muchísimo más imponente y luzca más, pero, de todas formas, es otra de las cosas de esta bella ciudad que también hay que sí o sí, desde luego. ^^ Y sí, Carlos y yo entonamos el mítico God Save The Queen, solo que la versión "sexpistolera". Así, de casualidad, vimos que teníamos St. James's Park en frente del Palacio, y yo no había visto todavía ese parque, así que para allá que fuimos. (De los 4 inmensos y preciosos parques del centro de Londres me queda por conocer sólo el Regent's Park, y la verdad es que me muero por verlo ^^)
St. James's Park... Squirrels Park deberían llamarlo. Jamás en mi vida había visto una concentración semejante de ardillas en un mismo recinto. xD De hecho, en ese parque te puede ocurrir una de las cosas más entrañables que te puedas imaginar... ¡que las ardillas se acerquen a ti! son monísimas, en serio, adorables e ideales. Te hace pensar... aquí eso no pasa... aquí si ves una ardilla alimentándose tranquílamente en la hierba ves, por consiguiente, a un memo, un subnormal o un imbécil corriendo hacia ella para crujirla o hacerle cualquier perrería. Sí, esa es la primitiva actitud de mucha gente de por aquí... el pan nuestro de cada día. Allí, insisto, existe mucho más respeto por las infraestructuras de que disponen. Es la única explicación por la cual las ardillas son más abiertas y "osan" acercarse a la gente, que les da de comer, las acaricia, las fotografía... pero no la emprenden a palos con ellas. Pues eso, que fue genial acariciar por primera vez en toda mi vida una ardilla y darle un poco de chocolate que tenía Rebeca. :P
En fín, después de patear St. James's Park y de vivir esta extraordinaria sensanción, porque está fuera de lo común y de lo normal, fuimos a las Caballerizas Reales, al lado del parque también. Vimos una especie de cambio de guardia, un protocolo que consistía en que dos guardias a caballos se iban y otros dos venían a relevarles de manera muy elegante y disciplinada. No fue nada del otro mundo, pero no contábamos con verlo y, bueno, nunca está de más ver cosas nuevas. ^^
Acto seguido subimos hasta Trafalgar Square, que quedaba más o menos a unos 5-10 minutillos andando. Para no romper con la tradición hicimos alguna que otra compra más de recuerdos y souvenirs, y fue ahí donde por fín di con una boina típica británica para un compañero de clase que me pidió que se la trajera. XD
Tras esto, cogimos el Tube (metro) allí y fuimos a dejar las cosillas al hostal para, a continuación, darnos un siempre despejante paseíto por Hyde Park antes de cenar. A lo tonto nos volvieron a dar las tantas paseando... el tiempo en ese parque vuela, sencíllamente.
Así que nada, volvimos al hostal y nos dispusimos a cenar. Para bajar un poco la cena decidí después quedarme en el pub de la esquina a tomar una pinta de cerveza mientras estos se subían para la habitación para cambiarse y tal y cual. Cuando me la acabé ya me subí, me di una duchilla y aquí ando ahora, terminando el capítulo de hoy. ^^
Mañana es ya el último día y ya no tenemos así nada más en la agenda por ver, que sé que quedan millones de cosas, sí, pero ya hemos tocado todas las que teníamos, así que será un poco a lo que salga. ^^ Y, a todo esto, llevamos ya 700 fotos entre las dos cámaras... conclusión: ¡qué guiris y frikis que somos!


Londres: Día 5. Miércoles 24/IX/09

El viaje llegó a su fín... en plan Señor de los Anillos. La diferencia está en que estábamos en La Comarca y nos volvíamos a Mordor... a la rutina, a los problemas del día, a las interminables clases... qué cruz. Bueno, para ser sincero, esta parte la escribí ya en la cama de mi habitación de aquí... de Torrelodones porque mayórmente no tuvimos mucho tiempo de descanso para escribir tranquílamente. No obstante, mi mente y mi corazón todavía permanecen allí, en Queensway, viendo Hyde Park a través de la ventana... mierda, MIERDA.
Digamos que fue un día bastante... amargo. Últimas horas en suelo londinense, paraíso terrenal por antonomasia... pues jode, la verdad.
En fín, por la mañana no dimos el que sería ya el último paseo por la Denmark Street y aproveché para adquirir dos libros más acerca de técnica de batería y esas cosas, que iba algo sobrado de "pounds" y había que pulíserlos allí, porque, insisto, encontrar unos libros de música tan enriquecedores en Mandrid es misión imposible. Lo agradeceré en el futuro.
After this, cogimos el metro hacia Green Park con la intención de ver el cambio de guardia en Buckingham Palace a las 11:30 a.m. De nuevo, las encantadoras ardillas de Green Park nos hicieron volver a disfrutar de una escena enternecedora al acercarse a nosotros y dejándose acariciar, esta vez más motivadas ante la gran cantidad de chocolate que llevábamos encima y del cual se atiborraron. ^^ Hay alguna que otra foto alimentándolas. ^^
En cuanto al cambio de guardia decir que estuvo bien, fue difícil verlo porque nos estuvimos codeando con guiris alemanes y escandinavos, y, claro, ya se sabe que fácil no es... ¡son enormes!. Pero, igualmente, se consiguió sacar varias fotografías. ^^ Me gustó especialmente ver pasar a los soldados de la sección de percusión orquestal, ataviados ellos con sus típicos gorros a lo Marge Simpson pero en negro y esos uniformes rojos tan distinguidos y elegantes. Un gustazo. ^^
Después de estar allí un rato con el cambio de guardia nos volvimos en autobús a Queensway a almorzar por última vez en nuestro querido bar del hostal... cómo echo de menos aquellos espaguetis boloñesa... ¡qué delicatessen!.
Tras comer, los demás tenían la intención de quedarse descansando un poco en el hostal de cara a la larga noche que se nos avecinaba haciendo de vagabundos pululando por el aeropuerto. Yo, sin embargo, y yendo a contracorriente, como siempre, dije: "Bueno, pues yo me voy a dar mi último paseo por Hyde Park". ¿Por dónde si no?. Me gusta más ese parque que a un tonto un lápiz... ¡yuju, un lápiz!. xD Y sí, aproveché para pateármelo agusto y a conciencia, como si cada paso fuera el último, respirando hasta llenar por completo mis pulmones de aquel aire tan mágico y natural que tantísimo echo de menos ahora, fotografiar cada detalle por insignificante que fuera y, en general, admirarme y sentir envidia sana de que los londinenes posean un parque así. Lo crucé de arriba abajo para ver con más calma y más detenimiento el Royal Albert Hall, susurrándole: "algún día nos volveremos a ver... y puede que no sólo por fuera". Sueños de un soñador de sueños.
Acto seguido me senté en un banquito de los que hay en el Round Pond, ese maravilloso estanque lleno de cisnes, patos, gaviotas y cuervos y sin ningún energúmeno armando barullo. Qué paz, en serio. Pocas veces en mi vida logré sentir una sensación tan reconfortable y gratificante como la que sentí en ese momento. ^^
Me reuní un rato después con el resto en el hostal para terminar de dejar hechas las maletas para, después, darnos una última vuelta también para arrasar con las tiendas guiris que nos quedaban cerca y cumplir con los últimos recados y encargos que quedaban pendientes.
Y, cómo no, fuimos a degustar una última ronda al pub de la esquina. Estos se atrevieron a tomar "the afternoon tea", pero yo preferí asegurar y me pedí mi habitual pinta de Guinness. El té se ve que no estaba muy allá, así que no me arrepiento de no haberlo probado, sincéramente. XD
Tras un paseíto por las cercanías del hostal nos dispusimos a cenar pronto, que queríamos salir lo antes posible hacia Gatwick, no fuera a ser que nos quedásemos sin buses y trenes o lo que fuera...
Cogimos el autobús número 148 desde Queensway, que nos dejó en Victoria Station, y de ahí cogimos el tren que nos dejó en Gatwick... a las 10:30 p.m. ya estábamos allí, y el avión no salía hasta las 7:30 a.m., así que imaginad qué panorama. xD Por suerte dimos con una cafetería similar al Starbucks que no cerraba de noche allí mismo, en el aeropuerto, y nos empiporramos de café hasta el cuello y de jugar a las cartas hasta que dieron las jodidas 3 de la madrugada, que fue cuando nos dejaron pasar a la sala de embarque... pero allí no había ni mesas ni cafeterías ni nada, sólamente un puñado de viajeros que dormitaban sobre los bancos esperando a sus respectivos vuelos. Nos echamos una pequeña cabezadita por turnos, prácticamente. A las 7:05 abrieron la puerta de embarque y nos metimos ya en el avión...

A la vuelta me sentí un poco raro, la verdad. Se hizo patente la diferencia que hay entre una sociedad y otra... la elegancia, la tolerancia y el respeto característicos de allí se desmoronaron en cuanto llegué a Moncloa para coger el autobús... claxonazos, insultos, sinvergüenzas por doquier... una pena, la verdad. Pero bueno, lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Una vez más... gracias, Londres. : )


FÍN.



sábado 12 de septiembre de 2009

El Panchito Enamorado

Cuánto ajetreo últimamente con esto de los exámenes... al menos por fín han terminado ya. Y se agradece. Toca por fín disfrutar de unos días de libertad hasta que vuelva a comenzar el nuevo curso... y el estrés, y los trabajos a última hora, los exámenes de invierno, etc. xD
Sin embargo, este año se echará en falta y mucho la presencia de una de esas personas que destacan por sus muchísimas virtudes. Me refiero a uno de los mejores amigos que nadie puede echarse a la cara: El Panchito Enamorado. xD
Actualmente ya no utiliza este mote, pero era el que tenía cuando le conocí ya hace.... joder, la tira de años, cuando yo militaba en los cadetes de primer año del club de baloncesto de aquí, de Mordor. Qué tendría yo... ¿13, 14 años?, por ahí debía andar la cosa. Y, bueno, sin duda alguna, es la mejor amistad que me pude llevar cuando dejé de jugar al baloncesto.
Después de tantos años y tantos momentos, tío... te vas un año a " estudiar" de Erasmus a Francia. ¡Qué suerte que tienes, mamonazo!, pero se te va a echar de menos una barbaridad... estaba ya acostumbrado a verte prácticamente cada semana y ahora... sabe dios cuándo te volveré a ver. ¿Con quién veré los partidos de fútbol los sábados y domingos en el pub?, ¿con quién, tío?. ¿Con quién frikearé de lo que sea hasta que nos hartemos?. Bueno, exagero un poco, ya que vamos a seguir en contacto, pero tu presencia física desaparecerá, aunque espero que no por mucho y que el tiempo pase rápidamente, como una estrella fugaz que atraviesa el firmamento.
En fín... siempre se van los mejores, qué gran verdad. Tantos años teniéndote a 3 kilómetros de casa y a partir del martes a... los que sean, pero demasiados. Qué rápido pasa algunas veces el tiempo y qué despacio otras. Igualmente, deseo de todo corazón que te cunda bien el año, que lo aproveches y que disfrutes al máximo de algo tan genial como tiene que ser irte de Erasmus. Yo me quedaré aquí vigilando para que todo siga estando bien cuando vuelvas. xD
Hasta entonces, más te vale cometer todo tipo de fechorías en Francia y dejar el pabellón bien alto, y que en cuanto pueda, me tendrás allí unos días dándote la brasa un poco más. xD

Cuídate y sé feliz, panchete. ^^

miércoles 26 de agosto de 2009

Inolvidable.

Qué casualidad. Cuando lo he pensado me he quedado un poco asustado. xD Venía pensando hoy, sin motivo alguno, en aquel primer concierto en el que toqué el 27 de marzo de este año. Ahora cuando iba a ponerme a escribir miro la fecha y resulta que es 27 de agosto. 5 meses justos de aquel día. En fín, qué cosas.

¡Y qué gran día fue aquel!. A pesar de la infame memoria de la que dispongo, recuerdo bastante bien cómo fue...

Apenas pude pegar ojo la noche del día 26 al 27, estaba en una situación que se debatía entre las ganas de debutar y las de quedarme en la cama por los nervios. Y en el fondo es que me moría de ganar por tocar, pero claro, una primera vez... nunca sabes lo que puede pasar. Además, si conoces a gente que con su grupo y después de tropecientos conciertos sigue cometiendo fallos, uno se piensa, entonces, que su primer bolo va a ser una completa hecatombe. Pero traté de olvidarme de eso y centrarme en el día que se presentaba. Programamos un ensayo por la mañana para terminar de retocar los últimos flecos que quedaban por rematar y para hablar un poco sobre la que se avecinaba. Había un ambiente especial... tras meses de trabajo por fín íbamos a tener la ocasión de subirnos a un escenario a demostrar de qué pasta estábamos hecho. El caso es que cuando terminamos de tocar por la mañana sabíamos que quedaba más de una cosa por mirar, pero bueno, nada importante, no preocupaba demasiado, la verdad.
Y nada, una vez acabado el ensayo cada uno se fue a comer a su casa, pero yo pasé de volverme hasta Mordor y me metí en un restaurante a comer algo. Vaya plato combinado que me zampé, ¡sabía a gloria!... huevos con patatas, unas lonchas de bacon... se me hace la boca agua todavía. XD Mientras tanto yo seguía pensando y haciendo cávalas sobre el concierto. La verdad es que no podía sacármelo de la cabeza. Y con razón. xD
Bueno, una vez hube terminado de comer, me dispuse a dirigirme a Eugenia de Montijo. Quizás uno de los viajes más largos que he hecho nunca en metro. Unas 25 paradas tuve que hacerme desde Esperanza. xD Pero no temía quedarme grogui como consecuencia de la modorra que me debería haber provocado semejante manjar. No. Era imposible. Había cosas más importantes en las que pensar que quedarse dormido viajando por la línea 5.
Al llegar allí no había llegado nadie, así que maté el tiempo como buénamente pude. Escuchando música, echando una meada discrétamente, etc... Llegó Peter y nos dirigimos ya al local donde estaba programado el concierto. No había mucha gente por allí cuando llegamos... algunos miembros de otros grupos que tocaban también en el concurso... me gustó especialmente la camaradería que había entre todos, y es que al fín y al cabo no éramos más que unos cuantos grupos que no nos conocen ni en nuestra casa y, bueno, siempre está bien echarse una mano los unos a los otros. :) Llegó Paco, y al poco rato, JM. Ya estábamos los 4 allí. Preparados. Comenzaron las pruebas de sonido y aprovechamos para escuchar y tomar nota de cómo sonaban el resto de los grupos. Había una variedad interesante de estilos... los folkies, los punkarras, los asquerosos que versionaban al canto del loco (sí, no me molesto en escribir las inciales en mayúsculas de esa escoria de " grupo" ), un grupo metalero, etc... éramos unos 6 ó 7 grupos en total.
Bueno, una vez terminamos nuestra prueba de sonido, la cual fue bien ya que quedó todo más o menos listo rápidamente, nos fuimos a tomar un poco el aire fuera y a buscar algún bar donde sentarnos, tomar algo rápido y volver. Maldita sea aquella jarra de cerveza que me plimplé... me sentó como una patada en la boca, y eso lo notaría incluso durante el concierto... mierda. xD En fín, empezaron los conciertos y los grupos se iban sucediendo... hasta que nos dijeron que ya podíamos utilizar el camerino si queríamos... estaba claro, había que fardar y chulearse un poco. xD Y sí, lo disfrutamos bastante, fue, sencíllamente, una pasada. :) Se sacaron pocas fotos, pero bueno. XD Tuve la genial idea de que en uno de los armarios del camerino me encontré con una pelota hinchable y me dije: " Buah, esto lo subo al escenario y se lo tiro al público xD" . Y así hice. Llegó el momento y ya nos llamaron. " Dirty Lucky Boys, a tocar" . A mi particulármente se me paró el corazón. Era la hora de la verdad, ya no había marcha atrás. Había que liarla parda.

El Concierto:

Yo por entonces seguía un poco con el estómago en rompan filas, pero bueno, lo sobrellevé como me fué posible. Al subir al escenario, tiré la dichosa pelota al público. xD Ignoro qué fue de ella, ya que en cuanto la lancé, me dispuse a sentarme a la batería y a calentar rápidamente para ponerme a punto. Así que nada, una vez estuvimos listos, empezamos.

Un, dos, tres, cua...

Primeros acordes de los guitarristas en nuestro primer tema, Vicky. Estaba acojonado, literalmente. No supe controlar los nervios y me puse como un flan. XD Siempre recordaré esta anécdota: Veamos, la canción constaba de tres estrofar y tres estribillos, y bueno, cuando terminamos el segundo estribillo, algo en mi subconsciente me traicionó y me dijo que ya había terminado la canción, por lo que dejé las baquetas y me agaché a mirar el tracklist a ver qué tema venía a continuación. XDDD Hasta que dije: " Uhmm... aquí hay algo que no me gusta... xD" y sí, ya me di cuenta de lo que pasaba... así que nada, disimulé y me reenganché sin que se notara demasiado la gran pedazo de cagada que acababa de cometer. XD Luego comentándolo con la gente me alegró saber que nadie se había dado cuenta, POR SUERTE. xD
Bueno, a partir de ahí, cundió en mi el pánico. Me temblaban a veces las baquetas y solo quería que terminase todo cuanto antes para largarme de allí y olvidarme de todo. XDDDD Se sucedieron los temas... la batería me tenía cogido por los huevos, llegar a un plato se me hacía interminable... Buff. En fín, acabamos nuestro repertorio en el tiempo que habíamos calculado... una media hora, que es lo que tenía cada grupo para tocar.
Nos bajamos del escenario y me sentí de aliviado como pocas veces me he sentido en mi vida. xD Me dio un poco el bajón porque esperaba que las cosas fueran a ir un poco mejor. xD Vuelvo a insistir en que, por suerte, la gente no se enteró de nada. xD

Así que nada, tomé algo con cada grupito de gente que había venido a apoyarnos (desde aquí agradezco a tod@ l@s que hicisteis el esfuerzo por venir, que no fue barata la entrada precísamente, y que fue un detallazo por vuestra parte. :) A los de Torrelodones, del Escorial, de la Uni, del foro... mil gracias :)).

Llegados a este punto... me arrepiento muchísimo de haberme tomado mal aquella noche durante los días siguientes de cuando ocurrió... y es que al fín y al cabo, joder, no se nace sabiendo, ¿no es cierto?. Y es una primera vez... ¿qué grupo no ha tenido alguna que otra pifia en su primer bolo? Ninguno, y quien diga lo contrario, miente como un cobarde. xD

Brindo con esta rancia y asquerosa lata de cruzcampo para que lleguen más conciertos en breve, porque pocas sensaciones pueden asemejarse a la de tocar música en directo. Es una gozada, en serio, es genial, es fantástico. Fue algo... inolvidable.

(Por cierto, ya es día 27, por mucho que esta basura diga que todavía es 26 xD...)